Higiene íntima en distintas etapas vitales de la mujer

By noviembre 16, 2018ProFaes4 Mujer
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El cuidado de la zona íntima femenina ha sido tratado como la del resto del cuerpo. Sin embargo, es una zona delicada que requiere ciertos cuidados específicos para garantizar su buen estado y para tratar de prevenir dolencias.

El cuerpo de la mujer además, cambia a lo largo de la vida por lo que los cuidados según la época y edad en la que nos encontramos puede variar o resultar más que necesaria. En este sentido, el pH de la zona genital va variando, por lo que no está de más utilizar productos especiales para su cuidado y así evitar las infecciones más comunes que afectan a esta zona.

Por ello, vamos a arrojar luz sobre los cuidados que requiere la zona íntima de la mujer en cada periodo vital.

La niñez es la mejor época para enseñar a las niñas la importancia de la higiene íntima e introducirles en hábitos de cuidado íntimo adecuados. De esta manera, interiorizarán ciertas prácticas en su día a día que prolongarán cuando sean mayores.

Una de las infecciones más comunes en edades tempranas es la vulvovagitis infantil que suele producirse cuando la higiene personal es inadecuada, sobre todo, cuando las niñas dejan de utilizar el pañal y empiezan a ser autónomas cuando van al baño. Estas infecciones suelen originarse cuando las niñas se lavan de atrás hacia delante, en estos casos, se trasladan las bacterias de las heces a la zona vaginal. Este tipo de infección puede manifestarse a través del flujo de olor desagradable, picor, escozor, inflamación, etc.

Para tratar de evitarlo, debemos enseñar a las niñas a lavarse correctamente siempre desde delante hacia atrás, no utilizar esponjas que eliminen el pH de la flora vaginal y tratar de optar por prendas de algodón que facilitan la transpiración de la zona íntima.

Cuando en la pubertad, llega la menstruación el cuidado de la zona íntima debe extremarse, sobre todo, en esa semana de mes. La humedad que se genera en la zona debido al sangrado. Mientras dura el periodo, el pH de la microbiota vaginal es menos ácido y facilita la proliferación de bacterias patógenas que pueden causar infecciones.

Por ello, es fundamental que la zona esté limpia, nos cambiemos las compresas o tampones regularmente, sin dejar más de 4 horas entre cada cambio, aunque no se manche demasiado.

En el caso de las mujeres adultas, existen factores más allá de la menstrución que pueden alterar el bienestar de nuestra zona íntima. La microbiota vaginal está formada por microorganismos cuya función es producir ácido láctico en forma de bacterias beneficiosas cuya presencia es vital para el funcionamiento correcto del sistema inmunitario. Si el equilibrio de estas bacterias beneficiosas se ve alterado pueden aumentar las posibilidades de que otras bacterias no tan beneficiosas como la Gardnerella vaginalis o la Candida albicans que puedan desembocar en vaginosis o vaginitis.

Otro tipo de infección común son las infecciones de orina, cuando las bacterias de la orina se adhieren a la mucosa epitelial del tracto urinario. Por ello, es importante que no nos aguantemos las ganas de hacer pis y vaciemos nuestra vejiga antes y después de mantener relaciones sexuales.

Durante el embarazo, la microbiota vaginal puede verse afectada ya que el pH vaginal es más acida de lo habitual por lo que es importante prestarle mayor atención durante este periodo y tratar de evitar infecciones durante este periodo y así prevenir cualquier riego para el feto.

Una época de cambios profundos para la mujer es la menopausia en la que la mucosa vaginal se reduce y el pH puede verse alterado. Las mujeres en esta etapa suelen sentir sequedad vaginal lo que puede producir dolor durante las relaciones sexuales y facilitar también las infecciones, por lo que puede ser interesante optar por productos para la sequedad vaginal.

Además, la incontinencia urinaria es propia de la madurez femenina haciendo que nuestra zona íntima se mantenga húmeda durante más tiempo y causen irritación o picor. En este sentido, se puede optar por productos específicos para que calmen la irritación y ayuden a que la zona esté irritada y libre de picores.

Por lo tanto, cuidar la higiene de nuestra zona íntima resulta imprescindible para mantener nuestro bienestar. Uno de los factores comunes en todas las edades es la importancia de cuidar el equilibrio de la microbiota vaginal. Como ya hemos mencionado, la microbiota vaginal se compone de microorganismos vivos que habitan en equilibrio.

Para tratar de evitar alteraciones en su composición podemos optar por opciones interesantes como ProFaes4 Mujer. ProFaes4 Mujer contiene probióticos que ayudan a restaurar la microbiota vaginal y recuperar la homeostasis, la función de barrera, el bloqueo de bacterias patógenas, la reducción del pH y, en general la inmunidad de la mucosa vaginal.1

Además, incluye el extracto de arandano rojo (Pacran®) que tiene un efecto preventivo en las infecciones urinarias recurrentes debido a la capacidad de las PAC tipo A de inhibir la adhesión de las bacterias al epitelio de las vías urinarias.(2,3)

Cuida tu microbiota vaginal y protege tu zona íntima de distintas infecciones en todas las etapas de tu vida.

Referencias:

1-. Muhleisen AL, Herbst-Kralovetz MM. Menopause and the vaginal microbiome. Maturitas. 2016;91:42-50.

2-. Pacran® brochure: Natural solution for urinary comfort. NATlife. Disponible en: http://www.naturex-dbs.com/data/document/. Último acceso: julio 2017.
3-. Pigrau C. Infecciones urinarias recurrentes: factores predisponentes y estrategias de prevención. En: Pigrau C, editor. Infección del tracto urinario. Madrid: Ergon; 2011. p.85-104

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