¿Qué función cumplen los probióticos?

By febrero 23, 2018Probióticos, Salud

El interés sobre los efectos beneficiosos que los probióticos podrían tener en nuestra salud ha crecido en los últimos años. Por ello, vamos a tratar de arrojar luz y abordar las materias en las que estos microorganismos vivos juegan un papel importante.

Los probióticos son microorganismos vivos que cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del hospedador y, son capaces de estimular el crecimiento de otras bacterias beneficiosas que pueden tener efectos positivos en las personas que los consumen.

De hecho, las investigaciones y estudios que tratan de identificar los vínculos existentes entre la composición bacteriana de nuestro organismo con distintas enfermedades o patologías van en aumento. No obstante, por el momento existen evidencias sobre los beneficios que el consumo de probióticos podría tener en nuestra salud.

En primer lugar, estos microorganismos vivos se encargan de potenciar el equilibrio saludable del conjunto de microorganismos que habita en nuestra mucosa intestinal y forman parte de la demonidada flora autóctona. En nuestro tracto gastrointestinal conviven más de 400 especies de bacterias las cepas probióticas más comunes son L. acidophilus y Bifidobacterium bifidum que ayudan a la movilidad intestinal y así mejorar la función del tránsito intestinal. Su labor principal es evitar la proliferación de bacterias nocivas y, potenciar el desarrollo de aquellas que puedan fortificar nuestro bienestar. Además, ayuda a absorber eficazmente los nutrientes como los carbohidratos no digeribles, vitamina B12 y otros minerales como el hierro o el calcio. Otra de sus funciones es la de promover la producción de ácido láctico, ácido acético, peróxido de hidrogeno y otros compuestos que nuestro cuerpo necesita.

Más allá de su función digestiva, los probióticos también favorecen el funcionamiento normal del sistema inmunológico, mediante la síntesis de enzimas que destruyen bacterias y toxinas perjudiciales para tratar de prevenir infecciones. En caso de que este equilibrio entre las bacterias beneficiosas y las que no lo son tanto se vea alterada, pueden aparecer algunos problemas de salud como molestias digestivas, dolores de cabeza, letargo, irritabilidad o candidiasis (debido al crecimiento excesivo de la bacteria Candida albicans).

Una de las principales indicaciones para el uso de los probióticos, es la prevención y tratamiento de trastornos gastrointestinales. Diferentes ensayos clínicos han demostrado que la suplementación por probióticos puede ser eficaces para tratar diarreas agudas ocasionadas por gastroenteritis víricas. Estas cepas probióticas ayudan a reducir la duración de los síntomas cuando la diarrea ya está establecida.

Además, consumir probióticos puede ayudar a prevenir la disrupción de la microbiota intestinal tras el tratamiento antibiótico. En un estudio doble ciego, controlado con placebo, desarrollado en Cambridge en 2009 muestra que la suplementación con antibióticos ayuda a modular la respuesta de la microflora intestinal tras el tratamiento por antibióticos.

Reforzar la flora intestinal con probióticos también puede ayudar a reducir los síntomas del Síndrome del Intestino Irritable. En un estudio realizado en Sheffield se puedo observar una mejora superior en el grupo de pacientes que recibieron probióticos en los siguientes síntomas: gravedad de los síntomas del SII: duración del dolor, satisfacción con el hábito intestinal y, calidad de vida.

Por último, en estudios realizados con las cepas probióticas Lactobacillus plantarum CUL 66 y Lactobcillus reuteri NCIMB 30242 han demostrado sus efectos positivos en la reducción de los niveles de colesterol y LDL.

Leave a Reply