Millones de personas se están aficionando a combinaciones extrañas de alimentos que secretamente encuentran deliciosas.

Los sándwiches de ketchup y tomate, la tostada de mahonesa y las fresas con vinagre aparecían como algunos de los tentempiés infamantes más comunes que la gente confesaba comer.

El estudio de 2.000 hombres y mujeres exploraba los extraños hábitos alimenticios del público, habitualmente combinando sándwiches de plátano, sándwiches de azúcar y mantequilla de cacahuete y mermelada.

Aunque muchos tenían una pasión por el chile mezclado con chocolate, por comer queso con galletas de chocolate y por mezclar helado con patatas fritas.

La investigación, que fue encargada por Cultech, halló que tres de cada diez británicos descubrieron su tentempié secreto por accidente, mientras que una quinta parte volvieron a sus extrañas combinaciones porque su madre se las había dado cuando eran jóvenes.

Más de la mitad del estudio confesaron que tenían una extraña mezcla de alimentos que comían porque pensaban que era deliciosa – muchas de cuyas mezclas se desarrollaron desde la infancia y aún aparecen de forma regular en su edad adulta.

Nigel Plummer, doctor en medicina para Cultech Probiotics, dijo: “Con la infinita posibilidad que existe de sabores y combinaciones, los británicos siempre experimentarán y explorarán alimentos que no se encontrarán necesariamente mezclados entre sí en un supermercado.

El alimento nos produce una gran cantidad de emociones, por lo que, tanto si se trata de sentirnos orgullosos de algo que hemos inventado y encontramos apetitoso como si se trata de un tentempié que circula en la familia y nos transporta a nuestra infancia, siempre nos damos un capricho.

“Siempre que consigamos un buen equilibrio y nos mantengamos apropiadamente con nutrientes clave y que ayudemos a las defensas naturales del organismo, es entonces poco probable que el sándwich de patatas fritas ocasional u otro tentempié poco ortodoxo tenga un impacto sobre nuestra salud.”

Un uno de cada cinco con pocos recursos decían que siguen comiendo sus poco usuales tentempiés porque son baratos de hacer o porque tienen que apañárselas con los ingredientes de que disponen por no poder permitirse otros con frecuencia.

Más de una décima parte de las personas crearon su tentempié estando ebrios y admiten mantenerse fieles a él como resultado, mientras que muchos decían que comerlo les hace reír.

Los resultados también descubrieron que más de la mitad de las mujeres que tenían antojo de combinaciones extrañas durante la gestación aún las comen como parte de su dieta después de dar a luz.

nuestros hábitos alimenticios pueden ser infantiles, un tercio de los británicos aún no comen las cortezas o las eliminan por completo, mientras que cuatro de diez confiesan haber hecho una cara sonriente en su comida siendo adultos mayores.

Ciertamente, uno de cada tres ha jugado con su comida simulando que estaba viva o que podía hablar, y un cuarenta por ciento han arrojado comida a alguien más siendo supuestamente adulto.

Cuando se trata de comer, más de una cuarta parte de los británicos comen su comida ‘sección a sección’ sin mezclar bocados de diferentes alimentos, como carne y verdura, por ejemplo. De hecho, una quinta parte comerá siempre cualquier carne en último lugar.

A una cuidadosa décima parte del estudio no les gusta que diferentes alimentos se toquen entre sí en el plato, mientras que una cuarta parte admiten escupir comida en su servilleta.

La higiene raramente representa un problema, según parece – dos tercios de las personas aún se comerán algo después de dejarlo caer al suelo, cumpliendo un 40 por ciento el mantenimiento de una ‘regla de tres segundos’, en la que aún se comerán el alimento que han dejado caer al suelo siempre que lo recojan de inmediato.

Una quinta parte aún comerán ‘alimento del suelo’ si lo han pagado, mientras que más de una décima parte admitieron haber quitado pelo o pelusa de una comida y aún así haber corrido el riesgo.

Si comen golosinas de color, muchos las comerán en un orden particular, reservando uno de cada cuatro siempre un color particular hasta el final.

los británicos no siempre siguen las reglas cuando se trata de cubiertos – un 58 por ciento sienten que no usan el cuchillo y el tenedor del modo ‘apropiado’, mientras que tres de cada diez usan una cuchara para beber líquidos como los batidos.

Si se deciden a usar una pajita para beber, uno de cada cuatro es feliz haciendo aún burbujas.

Mientras que un receloso cuarenta por ciento de la gente se ponen ‘frenéticos’ con ciertos tipos de alimento y no pueden incluso soportar observar a otros comerlos – se citaron comúnmente setas, alubias con salsa de tomate y gambas, mientras que el pescado ‘en el que puedes ver sus ojos’ causaba pánico.

Nigel Plummer, de Proven/ProFaes4 Probiotics, continuó: “Tanto si mirar la lista de combinaciones de alimentos aumenta tu apetito como si lo elimina por completo, permanecen las posibilidades extrañas y maravillosas que existen con el alimento.

“Los resultados demuestran que a veces consideramos de una manera desenfadada lo que comemos y cómo lo hacemos, lo cual está bien en la medida en que prestemos una estrecha atención a la higiene y a los riesgos de salud asociados con el alimento.

Nuestro ambiente y nuestros alimentos se han vuelto casi demasiado higiénicos, ya que hemos tenido una exposición insuficiente a las bacterias beneficiosas en nuestro entorno. El estudio sugiere, no obstante, unos cuantos hábitos horribles, con uno de cada diez de nosotros quitando pelo o pelusa de una comida y dos tercios de nosotros comiendo alimento cuando lo hemos dejado caer al suelo – ¡siempre que no haya estado ahí durante más de 3 segundos!”.

“Podríamos hacer unas cuantas apuestas y experimentos con el alimento que podrían tener repercusiones, pero consiguiendo que el equilibrio de las bacterias en el intestino funcione de manera óptima, nos damos la mejor oportunidad de permanecer en forma y sanos.

“Determinados probióticos pueden ayudar a desarrollar el sistema inmunitario y a asegurar una digestión regular – ya sea como suplemento para las madres y los bebés recién nacidos en sus primeros años o como valioso apoyo para las dietas modernas más extremas que algunos de nosotros parecemos imponernos.”

Los británicos confesaron que sus dietas se habían ampliado para incluir alimentos mucho más exóticos en los últimos diez años, mientras que el estudio se dividió en partes iguales cuando se trató de reivindicar que tenían un fuerte estómago.

LOS 20 TENTEMPIÉS BRITÁNICOS MÁS EXTRAÑOS

  1. Sándwiches de patatas fritas de bolsa
  2. Sándwiches de patatas fritas
  3. Sándwiches de deditos de pescado
  4. Sándwiches de queso fundido
  5. Mantequilla de cacahuete y mermelada
  6. Sándwiches de plátano
  7. Chile y chocolate
  8. Queso y manzana
  9. Sándwiches de tomate y ketchup
  10. Queso y galletas de chocolate
  11. Fresas y vinagre balsámico
  12. Ketchup y patatas fritas de bolsa
  13. Mantequilla de cacahuete y plátano
  14. Batido y patatas fritas
  15. Sándwiches de azúcar
  16. Mahonesa en tostada
  17. Mermelada y queso
  18. Helado y patatas fritas
  19. Beicon y mermelada
  20. Sándwiches de salsa para carne