Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

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Mañana, como cada 19 de mayo se celebra el Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal en todo el mundo. Esta efeméride trata de visualizar esta dolencia que afecta a aproximadamente 150.000 personas en nuestro país y cuyo crecimiento es del 2.5% anual.

Aunque la causa que provoca estos procesos inflamatorios en el tubo digestivo es desconocida, cada vez son más los afectados que padecen síntomas como malestar intestinal, diarrea, fatiga o pérdida de peso.

Con esta efeméride se intenta crear conciencia en la sociedad y así conocer las necesidades de las personas afectadas por esta enfermedad. Una de las iniciativas a las que se han adherido muchas ciudades para conmemorar este día consistirá en iluminar con una luz morada los principales edificios para dar visibilidad a esta enfermedad cuyo diagnóstico está en auge.

Este tipo de enfermedad alterna fases de “remisión”, es decir, existen temporadas de inactividad con otras fases en las que se presentan los síntomas en forma de “brote”. Cuando padecemos alguna de las entidades que engloba la Enfermedad Inflamatoria Intestinal como pueden ser la Enfermedad de Crohn o la Colitis Ulcerosa, la teoría más aceptada es que se produce una a alteración de la respuesta inmune del huésped frente a la flora bacteriana residente que provoca daño de la mucosa.

Son diversos los factores que influyen en esta reacción de nuestro sistema inmunitario contra las bacterias que habitan el organismo de manera natural como pueden ser la predisposición genética de las personas, alguna posible deficiencia de la mucosa intestinal o el tipo de especies bacterianas autóctonas que habitan en nuestro organismo. En este caso, se trataría de bacterias agresivas que ayudarían a provocar que nuestro sistema inmunitario actuase contra ellas.

Aunque no se han especificada las bacterias o grupos de bacterias que pueden influir en esta reacción, en áreas donde se concentra la inflamación puede hallarse un incremento de bacterias adherentes y también una invasión del epitelio por parte de bacterias que normalmente suelen localizarse en las heces.

Por lo tanto, podemos decir que la composición del microbioma bacteriano de las personas afectadas por la enfermedad inflamatoria intestinal puede estar alterada o su composición puede ser anómala o al menos poco habitual.

Referencias:

Gassull M.A., Gomollón F., Obrador A. e Hinojosa J, (1994) Enfermedad inflamatoria Intestinal (3ªedición) Madrid. Arán España

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