Cómo proteger a los niños de las enfermedades en invierno

By febrero 2, 2018Salud

La época más fría del año afecta a la salud de todos, pero especialmente a los más vulnerables: ‘esos locos bajitos’. Del mismo modo que protegemos a los niños en verano aplicándoles crema solar, o con gorrita, tendremos que hacerlo también en invierno. Te contamos los principales consejos de los expertos en pediatría para protegerles del frío y las enfermedades relacionadas con él, mediante la ropa, la alimentación y los complementos alimenticios, la hidratación de la piel y el cuerpo o la ventilación, entre otros.

¿Por qué el frío provoca que los niños enfermen más?

El Observatorio de la salud de la Infancia y la Adolescencia del Hospital San Joan de Déu nos lo explica: 

  • Exponemos a los infantes a cambios bruscos de temperatura.
  • La respiración bucal de los niños menores de 7 años está más expuesta a contraer infecciones.
  • El frío provoca que pierdan eficacia las barreras nasales naturales, por lo que el aire consigue llegar más frío a los pulmones.
  • El frío protege a los virus y hace que perduren más en el aire.
  • La falta de ventilación en hogares y colegios facilita los contagios.
  • La lluvia provoca que los virus y otros contaminantes fluyan más fácilmente en el aire.

 Enfermedades típicas del invierno

 Son las que afectan principalmente a las vías respiratorias: catarros, faringitis, gripe, bonquitis, e incluso neumonía. Y los niños serán más vulnerables a ellas si tienen contacto con otros niños, ya que su sistema inmunológico posee menos barreras que el del adulto.

¡Protégeles! ¿Cómo?

  • Arropar a los bebés: con mantas, sacos, cubrepiés y capotas protectoras del viento. Si llevas a tu bebé en portabebés, existen abrigos dobles para él y su mamá. Si ya lleva sillita, hay sacos para silla, sacos de capazo y grupo 0. Cubren totalmente al niño y evitan que se destape con el movimiento. Antes de adquirirlos asegúrate de que los tejidos sean naturales y transpirables, y no abrigues mucho al bebé al meterlo para que no tenga un exceso de calor. Al entrar en lugares más cálidos, recuerda abrirlo para evitar un cambio brusco de temperatura.
  • Ropa de niño: varias capas delgadas le protegen más que pocas capas gruesas. Lo más importante es proteger la boca y la nariz con una bufanda, y colocar gorro y guantes. Mauricio Salazar, neumólogo pediatra en Bolivia, asegura que el material más apropiado para los niños es el algodón, puesto que la lana acumula más polvo y puede provocar el efecto adverso en el sistema respiratorio.
  • Sigue el calendario de vacunación establecido por el pediatra: especialmente si es propenso a complicaciones como asma, diabetes, enfermedades renales o del sistema inmunológico.
  • Cuida su alimentación: incrementa la ración de fruta, especialmente con los cítricos como la mandarina o la naranja, ricas en vitamina A y C. La vitamina C es un protector del cuadro respiratorio y fortalece el sistema inmunológico. También las verduras como la zanahoria o el pimiento. Evita las bebidas frías y dótales de mucho líquido como agua y zumos naturales a temperatura ambiente.
  • Completa su alimentación con probióticos: algunos niños se ponen caprichosos con comida, y es complicado darles todas las vitaminas que nos gustaría para cuidarles. Se ha demostrado que los probióticos estimulan el funcionamiento de las barreras naturales y benefician a su salud protegiéndoles si están sanos y disminuyendo la fiebre, diarrea asociada a Rotavirus y duración de resfriados cuando ya han enfermado, pues la mejora del tránsito intestinal reduce la constipación.
  • Hidrata su piel: la piel infantil es muy sensible, por lo que deberás seguir utilizando cremas protectoras y además hidratantes, después del baño y antes de salir a la calle.
  • Vigila los cambios de temperatura, y mantén su habitación y la casa en general entre los 20 y los 22 grados, evitando la sequedad ambiental.
  • Ventila los espacios: abre las ventanas de casa al menos 10 minutos al día y permite que entre el sol, ya que tiene una acción desinfectante y de limpieza.

Para finalizar, recuerda que el frío no debe evitar que salgas con los pequeños a pasear a la calle. Utilizando la ropa adecuada y el resto de consejos anteriores es muy beneficioso un paseo a media tarde, asegurando que tu hijo recibe su dosis de luz natural y aire fresco que necesita.

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